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ESCAPADAS DE VERANO: COSTA BRAVA

Denise

03 agosto 2020

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TOSSA DE MAR

Tossa es una antigua población de pescadores convertida hoy en un conocido destino turístico. El recinto amurallado de la Vila Vella es el emblema del municipio y fue declarado monumento histórico-artístico nacional en el año 1931.  En el punto más alto del recinto había habido un castillo, que consistía en una torre de vigilancia y una estancia de planta rectangular. Actualmente no existe, puesto que en su lugar se edificó el actual faro de Tossa de Mar.

Tossa de mar desprende sol, playa y mucho relax, su playa más conocida es la playa Gran, justo en el centro de la población y entre las calas más famosas se encuentran: Cala Pola, Cala Giverola y Cala Llevadó.

SANT FELIU DE GUÍXOLS

Sant Feliu de Guíxols dispone de multitud de calas y playas de características excepcionales, entre las que destacan la Bahía de Sant Feliu y la Playa de Sant Pol, con sus casetas de baño características.

Son playas donde aparte de disfrutar del baño y del sol, se pueden practicar muchas actividades náuticas para descubrir el fondo marino o disfrutar del encanto de las pequeñas calas, haciendo submarinismo, kayak, vela, windsurf, paddle surf, snorkel.

El conjunto arquitectónico del monasterio benedictino es el máximo exponente patrimonial de la población. Conserva elementos tan importantes como su parte más antigua, la románica Porta Ferrada (siglo X), que se ha convertido en todo un símbolo también por el festival de música que se realiza cada año “Festival Internacional de la Porta Ferrada” que combina música, teatro y danza.

Se encuentra muy cerca de S’Agaró donde se puede llegar atravesando el famoso camino de ronda: un camino histórico que fue creado con las funcionalidades básicas de comunicar las diferentes poblaciones, playas y calas del litoral, al mismo tiempo que garantizaba a los pescadores y marineros de cabotaje el retorno a los puertos de origen en el caso que su barca naufragase contra las rocas del litoral, pero sobretodo fue utilizado para el control del contrabando y el estraperlo o mercado negro marítimo por parte de las autoridades estatales.

PALAMÓS

Palamós responde a todas las formas imaginables de plantearse las vacaciones o el fin de semana. Quienes piensen en unas vacaciones tranquilas aquí van a encontrarlas: playas de fina arena clara e idílicas calas solitarias de aguas cristalinas les están esperando. Quienes busquen aventura tienen la oportunidad de descubrir parte del patrimonio municipal recorriendo el camino de ronda o explorando el valle de Bell-lloc.

Para los amantes del mar, Palamós permite conocer a fondo el mundo marinero paseando por su puerto, visitando sus instalaciones y participando de las actividades organizadas por el Museo de la Pesca y el Espai del Peix.

Todas las playas del municipio son de fácil acceso a pie o con vehículo y se pueden escoger entre diferentes variedades: playas de arena como la playa Grande de Palamós, La Fosca o la playa de Castell o playas de roca, como la cala Margarida o la cala S’Alguer. Incluso hay playas mixtas, de arena y roca, como por ejemplo cala Estreta.

El camino de ronda que recorre el litoral de Palamós une todas estas playas y calas, y permite disfrutar de un paisaje único, entre pinos, a pie de mar.

Gastronómicamente, Palamós destaca por la famosa gamba, producto por excelencia de la zona y que se ha convertido en el plato estrella debido a su calidad, sabor y frescura.

CALELLA DE PALAFRUGELL Y LLAFRANC

Calella de Palafrugell es un ntiguo pueblo de pescadores, formado por varias calas, que todavía conserva su encanto, es uno de los pocos núcleos de la Costa Brava donde aún se mantiene ese ambiente que se respiraba en los pueblos de la zona,con calles estrechas, casas con cubierta inclinada de teja y algunas viviendas tradicionales de pescadores de dos plantas.
Está situado en una costa rocosa, formada por pequeñas calas, al norte del paraje natural de Castell – Cap Roig, ideal para paseos o excursiones en bicicleta, y al sur del también núcleo costero y turístico de Llafranc.
En verano, en el Jardín Botánico de Cap Roig se celebra el Festival Musical de Cap Roig.

La bahía de Llafranc, su paseo, el puerto y el cabo de Sant Sebastià hacen de este pequeño núcleo uno de los más prestigiosos de la costa. Llafranc viaja entre la tradición y la modernidad. Destino popular y de prestigio desde hace más de 50 años. La bahía de arena fina, bordeada por un agradable paseo que llega hasta el puerto náutico tiene como marco la iglesia de Santa Rosa de Lima, con una prensa de vino romana al lado, y el cabo de Sant Sebastià al norte.

Destacan las playas de: La Platgeta, Golfet, Port Bo, Sant Roc y siguiendo el camino de ronda se puede llegar a Tamariu donde encontramos las calas de Aigua Xelida, Pedrosa y Aiguadolça, encantos naturales que ofrecen los mejores paisajes de la costa brava.

Sobre el faro de San Sebastiá recomendamos visitar el restaurante Nomo con vistas increíbles y cocina japonesa de calidad en un entorno único.

BEGUR

Situado en el corazón del Empordà, el pueblo de Begur y sus playas configuran uno de los lugares más maravillosos de la Costa Brava. Su término municipal está formado por un conjunto de colinas llamado Macizo de Begur, y un extenso litoral, bañado por el mar Mediterráneo. Begur cuenta con ocho calas y playas, dispuestas en el norte, este y sur del pueblo, de características y belleza completamente variadas:

  • Aiguablava: La arena que la conforma da lugar a un color turquesa al agua que la hace inconfundible y a la vez muy agradable, además de su entorno paisajístico que la hace única.
  • Sa Tuna: Pequeña cala que conserva sus antiguas casas de pescadores, cuenta con una pequeña caleta en el lado derecho a la que se puede acceder por el camino de ronda que se llama S’Eixugador, la cual es un paraje salvaje y de una hermosa quietud.
  • Fornells: destacan el puerto deportivo y la casa que Bonaventura Sabater, conocido como Xiquet, hizo construir sobre el puerto de Ses Orats; llamada El Paraíso y que, según la tradición, fue el lugar desde donde se bautizó este litoral con el conocido nombre de Costa Brava.
  • Aiguafreda: Pequeña cala resguardada por el Puig Rodó que goza de un pequeño muelle para las embarcaciones.
  • Platja Fonda: Hay que bajar una larga escalera antes de descubrir este paraje tan recóndito y salvaje. Este escondite natural ha permitido que la cala reste virgen con una arena gruesa y oscura, gracias al difícil acceso. Esta es una de las calas más tranquilas de todo el litoral.
  • Sa Riera: Es la cala más grande del municipio de Begur, su nombre proviene de un torrente que la divide en dos mitades, actualmente conserva las antiguas casas de pescadores. Esta cala además, tiene dos calas vecinas que son a su derecha Port des Pi y a su izquierda Cala del Rey.
  • Illa Roja: Se caracteriza por estar presidida por una isleta rocosa rojiza de la que proviene su nombre.
  • Platja del Racó: Se encuentra junto al municipio de Pals y tiene conexión por el camino de ronda con las calas de Isla Roja y Sa Riera.

Destacamos Pals, que es uno de los municipios más conocidos y visitados de la comarca, por la belleza de su paisaje y la riqueza de su legado histórico y patrimonial. Situado en la cima de una colina, se construyó en el interior de una fortaleza y ha mantenido su esencia medieval tan bien que una visita a Pals es como viajar en el tiempo y su casco histórico fue declarado Sitio de Interés Histórico en 1973.

CADAQUÉS Y CAP DE CREUS

La historia de Cadaqués se remonta siglos atrás y ha sido influenciada por diversos pueblos como Grecia y Roma. Los contactos marítimos y los intercambios comerciales con éstas y otras culturas favorecieron el desarrollo económico del municipio, basado esencialmente en la pesca y la agricultura. Sin duda, la situación geográfica de Cadaqués, encarado al mar y aislado del resto del Alto Ampurdán por la montaña del Pení, contribuyó a forjar el carácter y el espíritu de este pueblo marinero que durante siglos tuvo que hacer frente a los ataques de los piratas y corsarios.

En este rincón tan cosmopolita de la Costa Brava, convivieron algunos de los movimientos artísticos de vanguardia más importantes del siglo XX como el Surrealismo. Algunos de los artistas más célebres que han estado en Cadaqués son: Pablo Picasso, Salvador Dalí, Ángel Planells, Paul Eluard, Federico García Lorca, Luís Buñuel, Marcel Duchamp, Max Ernst, Magritte, André Dérain, Richard Hamilton, Antonio Pitxot, Josep Pla y Eugeni d’Ors, entre otros.

La belleza geológica del Cap de Creus fascina por la singularidad de formas que podemos observar tanto en las rocas como en las plantas. Así pues, no es de extrañar que las caprichosas y curiosas rocas de este lugar hayan sido bautizadas por los habitantes del pueblo con nombres tan dispares como la roca del Camello, del Águila o de la Tortuga.

A lo largo de la bahía de Cadaqués y el parque natural del Cabo de Creus hay una serie de calas y playas que mantienen su autenticidad y carácter salvaje, siendo algunas de ellas prácticamente vírgenes, hecho que se observa en la pureza y calidad de sus aguas.